dijous, 1 de febrer de 2007

RUTES AMB EL COR II

LOS COLORES DEL OTOÑO EN EL MONTSENY













Llevaba varias semanas aguardando ésta salidita por los alrrededores de casa, mi intención, a parte de sacar a pasear a la burra que llevaba "varios días encerrá"...y al burro, claro!, era intentar mostraros el espectáculo fantástico del Otoño (la tardor, decimos en catalán)...
Pensaba titular el post: "la más bonita carretera del mundo, con la mejor máquina" -juass, juass, juaaasss- pero no quiero pecar de pedante, ni herir susceptibilidades, así que... he sido modosito y he titulado el post sencillamente como habéis podido leer...
Efectivamente se trata de una de las carreteras más bonitas e interesantes que conozco para hacer en moto, la que va de Espinelves a Sant Celoni.





Saldremos de Espinelves, dirección Coll de Revell, a unos 0.9 Kms. Tomaremos el desvío en dirección hacia Viladrau por la GIV-5201, a unos 3 Kms. Desvío a la izquierda para tomar la BV-5114, en dirección a Sant Marçal y Santa Fe del Montseny, que es donde empieza propiamente nuestro viaje.



me gusta esa pequeña recta en que los árboles -pinos y abetos- se van cerrando con la colina al fondo, cuando la recorres en sentido inverso, la sensación de tunel verde y frondoso es espectacular... y la colina va creciendo hasta llenar completamente el campo de visión... a veces me han dado ganas de soltar el manillar y dejarme llevar por la inercia hacia el cruce, todo ello claro a bajísima velocidad, simplemente por el deseo de sentir la sensación de ser tragado por la “verdosidad”.
La primera parte de unos 8 Kms. Es espectacular, asfalto en buen estado –menos en los meses de invierno a causa del posible hielo- un trazado cómodo, con curvas abiertas en general, algunas con un buen peralte, otras no tanto, aunque siempre debemos estar atentos a los obstáculos que se pueden presentar, grava, piedras, animales salvajes, como jabalís y liebres -de notable tamaño- y como no, a los cientos de ovejas y cabras que algún pastor de los pueblos vecinos deja en libertad para que pastoreen, inocentes y desconecedoras de cosas como prisa, calzada, arcén, suelen pasar todas de golpe y a toda velocidad de un lado a otro con total imprudencia, además no está de más, estar atentos a los regalitos con forma de aceituna que van dejando en grandes cantidades aquí y allá, que por si no lo sabéis, en suficiente cantidad, pueden hacernos patinar y llevarnos al suelo.







A unos dos Kms. Hay un primer mirador en el que podríais deteneros, con preciosas vistas del Matagalls, de la Plana de Vic, dels Cingles de’n Bertí y las estribaciones del Prepirineu al fondo. En ése día, la niebla intermitente, fué dificultando la perfecta visión de los alrrededores, incluso la propia circulación, pero con ello, no hizo sino aumentar la belleza,



Si os fijáis, abajo, delante de la rueda delantera, nace una pista forestal que se interna por la ladera de la montaña, atravesando diversas casitas semi abandonadas, o directamente en ruinas, que sirven para guardar los rebaños, hay que ir con cierto cuidado pues sule haber partidas de cazadores, y aunque tienen la obligación de avisarnos, no siempre lo hacen con el rigor necesario, no será la primera vez que me cruzo con ellos, con sus perros enloquecidos y con alguna que otra víctima, no menos enloquecida que herida huye desesperada, para la que un peatón, o una moto, son la menor de sus preocupaciones.
Después de un par de cerradas curvas a izquierda, los dias laborables no hay apenas tráfico y a los que os gusta refregar la rodilla por el asfalto, disfrutariais, quise hacer la foto en marcha, pero me dió un poco de "jiñe", bueno mucho en realidad, resultado, no se aprecia el encadenamiento de curvas a derecha e izquierda bien peraltadas...


pasamos a la otra vertiente de la montaña, con vistas excepcionales hacia la comarca de la Selva y con el día claro el mar en el horizonte, así como las estribaciones finales del Pirineu y el Montnegre,





sigue manteniéndose el firme excelente y el trazado magnífico, algunas fuentes de aguas frescas y riquísimas, nos acompañarán hasta Sant Marçal.




Pronto el paisaje se vuelve espectacular, la visión del Matagalls -Matapollos- se llama así porque la subida a pié es bastante fuerte y mas de un gallito se ha quedado sin aliento, y sobre todo de les Agudes el pico de 1764 mts. que tenéis ahi,




domina la carretera que se va haciendo más estrecha y hermosa...
Ahí hay una ermita románica del S XII, convertida ahora en un hotel privado, de todas formas, vale la pena aparcar un momento y subir hasta la notable cruz de madera en la colina de la izquierda, pasando por la Taula dels Tres Bisbes, a pié de carretera. Otra opción para los amantes del Off-Road, sería coger la pista forestal que nace junto al cartel de información del Parc Natural que les llevará hasta el pueblo del Montseny, en bastante buen estado.
Desde la cruz de Sant Marçal la vista es insuperable, delante les Agudes del Montseny de más de 1600 mts. De altura, un poco más hacia el sur el Turó de l’Home (1668 mts.), a la derecha el Matagalls (1600), detrás la Selva, el Pirineu y el Mar, si tenemos ganas de andar un poquito, nos meteremos enseguida en los bosques de hayas que crecen en la vertiente norte de la montaña. En los días de niebla, como es un coll -un puerto-, las nubes pasan lamiento la montaña, multiplicándose la espectacularidad de la visita.


Como podéis ver, la vista hacia el Matagalls desde el aparcamiento de Sant Marçal es preciosa.
A partir de aquí, la carretera se estrecha algo más, se vuelve más sinuosa y el firme, aun siendo bueno, no es ya excepcional, atraviesa un frondoso y espectacular bosque de hayas y robles y otros muchos árboles que no me son tan conocidos, pero que se visten de gala multicolor ante nuestros asombrados ojos y dilatadas pupilas...
Unos pocos cientos de metros más adelante, hay un buen mirador sobre les Agudes, es el aparcamiento natural para los que quieren hacer la subidita a pié, en ese día, la niebla y la lluvia no te dejaban ver gran cosa...





Siguiendo con nuestra ruta avanzaremos por el oro lado de la montaña







Unos 7 Kms. Más adelante, a la izquierda hay el desvió a Coll de Té, donde nace una pista forestal preciosa la “Carretera de Can Grabulosa” –pista de peaje- que en caso de interesarnos nos llevaría hasta Arbúcies, yo os propongo recorrer algunos Kms., en medio de un espeso bosque de árboles monumentales y preciosos.







Hayas, abetos, robles, cedros, etc., suelo hacerla arriba y abajo, es preciosa, pero siempre doy la vuelta antes de llegar a la casa de los propietarios...Hoy he tomado un desvío para mostraros algo:




Esto es el corazón de un frondoso bosque de hayas, hace no más de quize dias las hojas estaban en los árboles y por todas partes crecían las amanitas muscarias - y de otros tipos, menos amistosas-, aunque no se aprecia aquí debajo de las hojas hay pistas, varias...


Precisamente delante del picopato hay una pista que lleva a un pequeño bosque de sequoyas que retraté en la Ruta de los árboles ornamentales I.



Unos pocos Kms. más adelante, aún en el interior del bosque, se encuentra éste círculo de piedras, según las crónicas era el lugar de reunión habitual de las brujas de la comarca...




Allí entre 1624 y 1640 fueron asesinadas mas de 60 mujeres acusadas de hacer hechizos, rendir culto al diablo y asesinar a niños... En el post “Una Ruta ensangrentada” os contaré algo del heroísmo de aquellas mujeres y de la brutalidad de los sacerdotes y hombres de leyes que las juzgaron...




Suelo venir con la moto, tanto de día como de noche, especialmente en verano, con mi perra ona -en una caja de frutas de las grandes y una red para que no salte-, con el tambor que me regaló una hechicera de los indios tao de Texas y unos cuantos cigarrillos y aquí medito sobre la “gloria” – más bien poca- y la estupidez –demasiada- humana...


Volvemos a la carretera y la continuaremos en dirección hasta Santa Fé del Montseny, donde hay diversos bares, donde poder tomar un cafelito o lo que sea, uno de ellos l’Avet Blau es lugar de parada obligatoria de los moteros de todo tipo ceberreros, endureros y traileros, en ocasiones he visto más de 50 motos en el parking y siempre hay bastante buen rollito si teneis ganas de enrollaros y conocer a gente nueva. Comentaros que a unos 30 metros del bar, siguiendo otra pista forestal a la que no se puede acceder en vehículo de motor, se encuentra un enorme roble que dicen los lugareños es el árbol más alto del Montseny.
A un Km. Del bar, ya en Santa Fé del Montseny, está el Centre d’Informació del Parc Natural del Montseny, vale la pena entrar e informarse de la enorme variedad ecológica, plantas, árboles, fauna y tradiciones y costumbres de sus habitantes.
En el exterior una decena de sequoyas monumentales, nos deslumbraran con sus magnificencia y enorme altura, para los que tengais ganas de profundizar algo más, el camino que lleva hasta el Restaurant Santa Fe –se come muy bien, el precio no es demasiado caro- continúa a pié, para llegar al Pantà de Santa Fe, lugar precioso, donde además de unas vistas excepcionales,




Ésta excepcional fotografía del Pantà de Santa Fe la realicé allá por el año de las Olimpiadas de Barcelona, con una máquina Rolleiflex del año 1955, el formato ha sido modificado...
En el Pantá podréis ver (no coger) ejemplares de una rana roja, endémica del Montseny, así como frecuentemente, salamandras y tritones de otra especie endémica de por aquí...
Siguiendo por la carretera, a poco más de un Km. A la derecha, hay un desvió que lleva hasta el Turó de l’Home y el pueblo de la Costa del Montseny.




El primer tramo, de unos 4 o 5 Kms. Es fantástico, tal vez los más bonitos para pasear en moto, tiene lugares tan maravillosos como éste que en la foto sólo recuerda vagamente a la belleza del lugar en sí...si los seguís llegaréis a un mirador a mano izquierda, donde hay varias antenas de telefonía móvil y repetidores de TV y radio, que da sobre el Vallés Oriental, el Vallés Occidental, el Maresme y el Mar.



El Tibidabo –en Barcelona-, Montserrat y el pre-Pirineu, pueden verse desde aquí, los lugareños añaden que en días excepcionalmente claros se pueden ver, entre las brumas y sobre el mar, la silueta de les Balears...no se si se trata de una leyenda –iba a decir urbana, pero diré rural- pero lo cierto es que en mi caso particular me inclino a decir que si...
Es ante vistas como ésta cuando viene a mi memoria, un fragmento de un cantante de aquí, muy conocido y querido –Lluís Llac-, en una de sus canciones dice que: "Mi país es tan pequeño que des de un campanario se puede ver el campanario vecino...", efectivamente desde éste mirador puede verse una parte muy extensa de éste nuestro pequeño pero orgulloso país.
Justo delante del mirador, en plena pendiente de la montaña, hay una cabaña de pastores, en bastante mal estado desde fuera, pero en el interior se puede dormir y encender un pequeño fuego, es un lugar habitualmente ocupado por excursionistas, pero también por moteros.


Esa carreterita, tiene 8 curvas de 180 grados como ésta y vários badenes que nos requeriran un cierto esfuerzo y atención en la conducción... si siguiéramos más adelante llegaríamos hasta el desvío para subir al Turó de l’Home, cosa que os recomiendo, siempre que la niebla no os impida ver un churro como sucede más a menudo de lo que quisiera...




Volviendo a la carretera BV-5114, veremos varios lugares de pic-nic, con mesas, etc., hay buenas fuentes. Tomaremos a la derecha en dirección a Campins, éstos son los Kms. De moto por antonomasia, todos los moteros catalanes los hemos hecho alguna, o algunas veces, buenas curvas peraltadas, firme algo irregular, debido a las raíces de los árboles que deforman el asfalto desde abajo, gravilla frecuente en algunas curvas ratoneras debido a las lluvias, algún pedrolo en mitad de la calzada a causa de los desprendimientos, vistas espectaculares que se van volviendo más y más impresionantes conforme vamos bajando en dirección a Campins, son unos 17 Kms. Aproximadamente, en los que cada uno según sus capacidades sabrá encontrar lo mejor de sí mismo y de su montura.
Tendremos que vigilar, no tanto por nosotros mismos como por los vehículos que puedan venir en dirección contraria, especialmente cbr’s, o rr’s a toda pastilla, demasiado abiertos invadiendo nuestro carril, como por los enlataos que de repente se puedan parar a mirar el paisaje sin advertirnos, no hay domingo en que alguno de nuestros compañeros no vaya a dar con sus huesos al hospital...
Hay diversos miradores en los que vale la pena detenerse a disfrutar.
Llegados a Campins, seguiremos por la carretera hasta el cruce, giraremos a la izquierda, dirección a Sant Celoni, adonde llegaremos al cabo de 5 kms.
En total unos 45 kms. De preciosa carretera de curvitas y más curvitas.
Después de tomar una coca-cola, decido volver a casa por el mismo camino, ya no dispongo de mucho rato y la verdad, el tiempo inestable, lluvia, niebla, sol, algo de viento, me impelen a volver de una tirada, lo antes posible.
Aún quisiera poneros alguna afotilla más:


Marrones oscuros, más claros, amarillos, verdes, azules, rojos, ocres, una explosión de colores que en la foto no quedan lo suficientemente explícitos...




por la derecha al fondo podéis - con un poco de imaginación- ver el gran desnivel por el que pasa la carretera, abajo pueden verse los publos de Sant Hilari, Arbúcies y l'Eix Transversal una carretera...



Finalmente otra instantánea de la pista que desde la carretera del Parc Natural lleva hasta casa...
Bueno, esto es todo, sencillamente era para vosotros, espero que la disfrutéis tanto como yo.... Y si algún dia venís por aquí, pues ya sabéis...